Emprender no es solo tener una buena idea o montar una web. En cuanto empiezas a moverte —aunque sea “para probar”— la fiscalidad para emprendedores entra en juego antes de lo que la mayoría cree. Y no entenderla desde el inicio es uno de los errores más comunes (y caros).
Lo sé porque, en mi caso, cuando empecé a buscar formas de ganar dinero por mi cuenta, lo último en lo que pensaba era en impuestos, modelos o Hacienda. Como muchos, creía que eso solo importaba cuando “ya ganara de verdad”. Con el tiempo entendí que esa mentalidad es justo la que mete a muchos emprendedores en problemas.
En esta guía te explico qué impuestos paga un emprendedor en España, qué obligaciones existen según tu situación y cómo evitar errores típicos cuando estás empezando.
Qué es la fiscalidad para emprendedores y por qué debes entenderla desde el inicio
La fiscalidad para emprendedores es el conjunto de impuestos, obligaciones y trámites legales que afectan a cualquier persona que inicia una actividad económica, ya sea como autónomo o a través de una empresa.
El problema es que muchos empiezan al revés:
- Primero venden o prueban ideas
- Luego ganan (o pierden) algo de dinero
- Y solo después se preguntan por los impuestos
Yo mismo pasé por esa fase de probar modelos “rápidos” sin entender bien la parte legal. Y ahí es donde empiezan los sustos.
Por qué muchos emprendedores fallan por no conocer los impuestos
No es falta de ganas ni de talento. Es falta de información clara. Algunos errores habituales:
- Pensar que si ganas poco no pasa nada
- Creer que puedes “probar” sin darte de alta
- Mezclar dinero personal y del negocio
- No guardar ingresos ni gastos
La fiscalidad no es solo pagar impuestos: es planificar, saber cuándo tienes obligaciones y cuándo no, y evitar problemas futuros.
Qué impuestos paga un emprendedor en España
Los impuestos que paga un emprendedor dependen de cómo emprenda (autónomo o SL) y de su actividad, pero hay dos que casi siempre aparecen: IRPF e IVA.
IRPF: cuándo se paga y cómo funciona
El IRPF grava los beneficios que obtienes como persona física. Si eres autónomo:
- Pagas IRPF sobre lo que ganas (ingresos – gastos)
- Normalmente mediante pagos trimestrales
- Luego se regulariza en la declaración anual
Aquí muchos se llevan la primera sorpresa: no se paga solo cuando hay dinero en el banco, sino cuando hay beneficio fiscal.
IVA: cuándo aplicarlo y cuándo no
El IVA no es tuyo. Lo cobras para Hacienda.
- Lo añades a tus facturas (si tu actividad lo lleva)
- Lo declaras trimestralmente
- Restas el IVA de tus gastos
Aunque no ganes dinero, puedes tener que declarar IVA. Este punto suele pillarle desprevenido a quien empieza sin informarse bien.
Otros impuestos que pueden afectarte
Según el caso:
- Retenciones
- Impuesto de Sociedades (si tienes SL)
- Tasas locales o autonómicas
Fiscalidad para emprendedores autónomos
La mayoría empieza como autónomo porque es más simple y barato al inicio.
Alta en Hacienda y Seguridad Social
Antes de facturar:
- Alta en Hacienda (modelo 036 o 037)
- Alta en la Seguridad Social (RETA)
Muchos emprendedores jóvenes retrasan este paso por miedo o desconocimiento. Yo también lo vi así al principio, hasta entender que hacerlo bien desde el inicio evita problemas mucho mayores después.
Modelos fiscales más habituales
Los más comunes:
- Modelo 303 → IVA trimestral
- Modelo 130 → IRPF trimestral
- Resumenes anuales correspondientes
No son complicados, pero no entenderlos genera errores.
Qué pasa si facturas poco o no tienes ingresos
Facturar poco no te libra automáticamente de obligaciones.
- Puede que no pagues impuestos
- Pero sí tengas que presentar modelos
Este matiz es clave y mucha gente lo descubre tarde.
Fiscalidad para emprendedores con Sociedad Limitada (SL)
Crear una SL no es “para cuando seas rico”, pero tampoco es para cualquiera.
Diferencias fiscales entre autónomo y SL
Autónomo:
- Tributa por IRPF
- Más simple
- Menos costes iniciales
SL:
- Tributa por Impuesto de Sociedades
- Más obligaciones
- Mejor imagen y separación patrimonial
Impuesto de Sociedades explicado fácil
La empresa paga impuestos por sus beneficios, independientemente de lo que tú cobres. Aquí muchos se confunden y piensan que es “mejor pagar menos”, cuando en realidad depende del caso.
Cuándo tiene sentido crear una SL
Suele tener sentido cuando:
- Hay ingresos estables
- Hay riesgo
- Se quiere separar dinero personal y del negocio
Errores fiscales más comunes al empezar a emprender
Aquí es donde más se aprende.
Empezar a vender sin entender las obligaciones fiscales
Es el error número uno. Se empieza “probando” y luego llegan las dudas. En mi caso, no entender esto desde el inicio me hizo ver que improvisar sale caro, aunque al principio parezca inofensivo.
Pensar que “si gano poco no pasa nada”
No siempre pasa algo grave, pero sí puede pasar. Y cuando pasa, suele doler más por no haberte informado antes.
No separar dinero personal y del negocio
Este error te hace perder control, visión y tranquilidad.
Cómo organizarte para no tener problemas con Hacienda
No hace falta ser experto, pero sí ordenado.
Llevar un control básico de ingresos y gastos
Con una hoja de cálculo o software simple es suficiente al empezar. Lo importante es:
- Saber qué entra
- Saber qué sale
- Guardar justificantes
Cuándo merece la pena una gestoría
Antes de lo que crees. Una buena gestoría:
- Evita errores
- Te ahorra tiempo
- Te da tranquilidad
Herramientas digitales que facilitan la fiscalidad
Hoy existen soluciones muy simples para no perderte, incluso si estás empezando sin apenas ingresos.
Consejos prácticos antes de emprender por primera vez
Qué me habría gustado saber antes de empezar
Que emprender no es solo probar ideas, sino hacerlas bien desde el inicio. Informarte de la fiscalidad no te frena: te protege.
Pasos fiscales mínimos antes de lanzar cualquier proyecto
- Entender si es actividad económica
- Saber cuándo hay que darse de alta
- Controlar ingresos y gastos
- No fiarlo todo a “ya veré luego”
Preguntas frecuentes sobre fiscalidad para emprendedores
¿Tengo que pagar impuestos si gano poco?
Puede que no pagues, pero sí tengas que declarar.
¿Puedo emprender sin darme de alta?
Depende del caso, pero es un terreno peligroso si no sabes dónde pisas.
¿Qué pasa si empiezo y luego lo dejo?
Las obligaciones no desaparecen solas. Hay que cerrar correctamente.
Conclusión
La fiscalidad para emprendedores no es el enemigo. El enemigo es empezar sin entenderla. Da igual si tienes 19 años o 40, si vas a probar algo pequeño o montar algo grande: informarte desde el principio te ahorra dinero, errores y sustos.
Yo aprendí que improvisar en esta parte suele salir caro. Hacerlo bien desde el inicio no te frena: te da ventaja.