Quiénes somos

Somos Karim y Youssef, dos hermanos criados entre Málaga y Casablanca, con raíces que se extienden mucho más al sur de lo que la mayoría imagina cuando nos conoce.

Nuestra abuela materna nos contaba de pequeños que la familia venía de muy lejos, de un lugar entre el desierto y el océano donde la gente aprendía a hacer mucho con poco. No sabemos si era del todo cierto o si lo adornaba un poco para hacernos dormir. Lo que sí sabemos es que algo de eso nos quedó.

Desde muy jóvenes nos obsesionó la misma pregunta: ¿cómo hace la gente para que el dinero trabaje en lugar de trabajar tú por el dinero? Karim con doce años ya revendía cosas en el mercadillo de nuestro barrio. Youssef a los catorce prestaba los ahorros a compañeros del instituto con un interés más que razonable para su edad. Nuestra madre decía que íbamos a acabar en la cárcel o siendo ricos. Aún no está del todo claro cuál de las dos.

Con los años, los dos tomamos caminos distintos durante un tiempo. Karim estudió ingeniería y acabó trabajando en proyectos de infraestructura en varios países. Youssef se metió en el mundo de la empresa familiar, aprendió a gestionar personas, proveedores y cuentas desde muy joven. Pero el hilo que nos unía siempre fue el mismo: los dos ahorrábamos, los dos invertíamos, y los dos hablábamos de dinero en cada comida familiar mientras el resto de la familia nos miraba con una mezcla de orgullo y preocupación.

El salto al real estate en Estados Unidos llegó casi por accidente, como suelen llegar las mejores cosas. Un amigo de Karim vivía en Columbus y le habló de los precios, de los rendimientos, de cómo funcionaba el mercado allí. Youssef tardó exactamente dos semanas en convencerse. La primera operación fue un desastre moderado, de esos que te enseñan más que diez libros. La segunda ya fue mejor. Y así seguimos.

Hoy tenemos una cartera pequeña pero sólida repartida entre varios estados. No es nuestro trabajo principal, ni queremos que lo sea. Es nuestro pasatiempo favorito, nuestro laboratorio personal y, seamos honestos, también nuestra excusa favorita para hablar durante horas de números, mercados y estrategias cuando nos reunimos.

Este blog nació de esas conversaciones. No somos gestores de fondos ni asesores financieros. Somos dos hermanos con mucha curiosidad, bastante disciplina y el hábito de aprender de cada error antes de repetirlo. Escribimos lo que nos habría gustado leer cuando empezamos: sin filtros de marketing, sin promesas de independencia financiera en seis meses, sin Excel optimistas.

Solo lo que hemos visto funcionar, y lo que hemos visto explotar.

Si has llegado hasta aquí, probablemente seas de los nuestros.

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